Aunque tu no lo creas, de pronto quieres tanto, que sin darte cuenta rompes barreras, miedos y prejuicios que bombardean la cabeza asfixiando mis ganas con pensamientos que me paran, que me frenan, o mejor dicho que me frenaban. Pero de pronto te descubres a ti misma dejándote llevar, simplemente viviendo, y entonces es cuando te das cuenta de que ahora solo existe un único miedo, el miedo de perderle... el de no saber cuidar aquello que late en mi interior obligándome a contener el aire cuando le respiro, enrojeciendo mis mejillas, sintiendo que sin duda, tu eres eso. Porque ya no existen los ¿Y si...? he decidido romper con todos ellos. Antes no podía, mis temores me lo impidan, ahora mi único temor, es poder perderle algún día.
Aunque tu no le creas, a veces se puede llegar a querer tanto tanto tanto, que....los miedos desaparecen.
Aunque tu no lo creas, Gracias.